The Troubles


THE TROUBLES 

El Conflicto de Irlanda es uno de los conflictos menos conocidos en el Mundo por razones principalmente religiosas.

   Desde hace siglos se ha llevado gestando un gran problema en una de las fronteras de Europa con el Atlántico conocida como Irlanda. Sin embargo, muchos pensarán en una Irlanda unificada como una isla completa pero esto no es así. Irlanda está dividida en dos partes: la República de Irlanda y el Norte de Irlanda que pertenece a Inglaterra. Pero, ¿siempre ha sido así? No, Irlanda estuvo unificada pero acabó fragmentándose dando lugar a nuestro problema de hoy: El conflicto de Irlanda o también conocido como The Troubles


   El conflicto paso a paso

   Para realmente entender este conflicto debemos remontarnos a la Inglaterra de Enrique VIII,  rey cuyo deseo de engendran herederos barones le llevo a repudiar a su esposa, Catalina de Aragón, y casarse con Ana Bolena. Este rey, tras habérsele negado la nulidad matrimonial eclesiástica por parte del Vaticano, decidió crear su propia religión con la que pudiera lograr una meta que la iglesia católica le denegaba. Para ello tomó ciertos puntos base de la religión católica y a raíz de ellos creo lo que hoy se conoce como Protestantismo. 

   Ahora nos preguntaremos  qué tienen que ver  realmente el Protestantismo en el conflicto irlandés pero la solución es simple: Irlanda había sido colonizada en su día por romanos católicos por lo que esta se negó a abandonar el Catolicismo que la metrópoli dominante le pretendía erradicar frente al Protestantismo. Sin embargo, no toda Irlanda logro un consenso ya que  la parte norte de la isla  sí que acepto la nueva situación.  

   The Troubles encontró su punto álgido tras el Levantamiento de Pascua de 1916 liderado por los nacionalistas irlandeses. Esta rebelión fue sofocada pero el nacionalismo que se vino gestando desde aquella época de Enrique VIII acabó por defender la autonomía de una Irlanda libre de Inglaterra. Fue así como en las elecciones de 1918 ganó Sinn Féin que creó el primer Parlamento de Dublín con el objetivo de escindirse de Inglaterra. 

   Mientras tanto, los nacionalistas decidieron crear el Irish Republican Army también conocido como IRA para llegar a la liberación desde un punto de vista guerrero. Es así como comenzó la Guerra Anglo-irlandesa. 

   La separación llegó finalmente después de que los irlandeses vieran la posibilidad de tener un autogobierno propio y no depender de Inglaterra. Esta separación llegó pero no para Irlanda del Norte. En 1921 se estableció la República de Irlanda pero Londres, sede central de Inglaterra, no quedó conforme con todo esto puesto que abogaban que la parte norte de la Isla Verde no pertenecía a esa Población Católica. 

   El Tratado Anglo-Irlandés sirvió como un tratado de paz de facto. Pero a partir de aquí entró en juego el papel de la IRA dando lugar a una Guerra Civil Irlandesa. 

¿Qué es el IRA y qué efectos ha tenido en nuestra actualidad?

   El origen del ejército republicano irlandés (IRA) tiene su base en el levantamiento popular de 1916 cuyo objetivo era acabar con los más de 600 años de colonialismo inglés en la isla. Sin embargo, paso de ser un proyecto político a favor de la independencia a convertirse en una verdadera banda terrorista en 1972, a causa de la represión del gobierno británico en lo que se conoce como el domingo sangriento, que se cobró la vida de 14 personas. Londres decidió establecer un sistema de gobierno directo para controlar la situación, finalizando así con 51 años de autogobierno en Irlanda. Este suceso, en lugar de conseguir calmar la situación, lo que provoco fue el enfrentamiento directo entre protestantes (conocidos como unionistas y partidarios de preservar la unión con Gran Bretaña) y católicos (conocidos como los republicanos irlandeses que luchaban por la independencia y por la liberación de las imposiciones de Reino Unido, país en el que se sentían socialmente marginados) que en su totalidad ha causado la muerte de 3.200 personas y mas de 37.000 afectados. 

   A raíz de estos sucesos, el IRA comenzó a realizar atentados en suelo británico que se prolongarían durante 25 años, afectando a población civil (Atentado de Birmingham), militares (condado de Down)  miembros de la familia real inglesa (asesinato de Lord Mountbatten) y del gobierno inglés (atentado contra la primera ministra Margaret Thatcher) y militantes de partidos opositores ( asesinato del portavoz del Partido Unionista Democrático de ideología protestante, Raymond Smallswood).

    En 1998 parecía que la situación había llegado a un momento de consenso que culminó con la firma del conocido como Acuerdo de Viernes Santo que supuso un periodo de paz entre partidos católicos y protestantes. El  sangriento atentado de Omagh supuso un punto de inflexión para el conflicto, ya que no solo afecto a población irlandesa, sino a civiles provenientes de otros países europeos. Por ello, se estableció una paz que desembocaría de nuevo en enfrentamientos en 2002 debido a la decisión de Reino Unido de suspender la autonomía de Irlanda con la premisa de unas acusaciones de espionaje relacionadas con el IRA .

    La propia acción del gobierno siempre se vio obstaculizada por el debate en torno al desarme del IRA. Sinn Feinn acusaba a los unionistas de sabotear el gobierno. Además, los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos y el inicio de la llamada "guerra contra el terrorismo" hicieron que el IRA comenzara a cuestionarse seriamente si la violencia es un método apropiado para lograr sus fines políticos. Las cosas empeoraron en enero de 2005 con la muerte de Robert McCartney, apuñalado por militantes del IRA, lo que generó una ola de críticas y una erosión todavía más profunda del respaldo popular que le quedaba a la organización rebelde.

   El conflicto se ha visto relacionado con sucesos como los problemas en el País Vasco en España o más recientemente con el problema independentista de Cataluña. El apoyo de la población irlandesa hacia estos sucesos se ha manifestado directamente con la aparición de murales en el muro que separa la cuidad de Belfast y remarca la separación de católicos y protestantes.

   Sin embargo, no todos los conflictos corresponden a una misma causa. El problema de Irlanda se gesta sobre una base  ideológica religiosa, mientras que los sucesivos problemas de España con el País Vasco y Cataluña sientan sus bases nacionalistas en creencias de población superior, ya sea por motivos económicos e incluso sociales. Además, en España no se ha llegado a un conflicto como en Irlanda, pero desgraciadamente se ha producido una fractura social difícil de salvar.

   Sin embargo, desde Irlanda, y principalmente desde el desarme de la IRA, se ha abogado por el consenso y la paz, siendo el terrorismo realizado por ETA rechazado por antiguos miembros del IRA como una solución inútil al descontento nacionalista.



Bibliografía:



Realizado por:

Victoria Pastrana
Mario Martín
Blanca Torrejón










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